EDUSOC 2018

¡Buenos días!

Después de mucho tiempo decidimos reaparecer con el motivo del Día Internacional de la Educación Social 2018. Mucha gente no entenderá que es esta profesión ni a qué nos dedicamos. Es una dificultad a la que la profesión se enfrenta día a día. Resulta imposible definir la Educación Social en una sola frase, en un sólo párrafo.

Empezaremos, para definir esto, con lo que propone EDUSO en su página web:

La Educación Social es un derecho de la ciudadanía que se concreta en el reconocimiento de una profesión de carácter pedagógico, generadora de contextos educativos y acciones mediadoras y formativas, que son ámbito de la competencia profesional del educador social.

 

Todo esto posibilita la incorporación del sujeto a la diversidad de las redes sociales, entendida como el desarrollo sobre la sociabilidad y la circulación social, es decir, el ser humano es social por naturaleza y su condición es la de relacionarse con el resto de personas.

La Educación Social también posibilita la promoción cultural y social, entendida como apertura a nuevas posibilidades de la adquisición de bienes culturales, que amplíen las perspectivas educativas, laborales, de ocio y participación. Se abriría otro debate con respecto a la definición de cultura. La Educación Social siempre estuvo, está y estará ligada con diversas formas de expresión de la cultura.

Como se que cualquier definición de la Educación Social para alguien que no está ligada con ella ni trabaja en ella es un tanto confusa, me centraré en adelante en explicaros en qué consiste esto mediante mi experiencia personal con dicha profesión, pues considero que ya tengo una dilatada trayectoria en esto que me permite tener una visión global del asunto.

Mi paso por la Educación Social no se puede explicar sin mi paso previo por el Ciclo Formativo Superior de Integración Social. Sí, lo se, es bastante lioso, pero menciono mi paso por la Formación Profesional a razón de que me dio un contexto general sobre el que basarme para entender en qué consiste todo esto.

El Ciclo Formativo de Técnico Superior en Educación Social, que así se llama, se basa en seis grandes áreas:

  • Pautas Básicas y Sistemas Alternativas de Comunicación: todo lo relacionado con dificultades en la comunicación y el lenguaje. Se incide mucho en el concepto de discapacidad . La expresión oral y verbal resulta imprescindible para comunicarnos con el resto de las personas. Este área nos permite tener una base para enfrentarnos a dichas dificultades.
  • Formación y Orientación Laboral:  en España el tema del empleo está complicado y debilitado. El empleo nos facilita tener una buena calidad de vida en este entorno capitalista, pues todo depende del dinero, con lo que podemos considerar el empleo como uno de los temas primordiales a tratar desde el prisma económico y social.
  • Contexto y Metodología de la Intervención Social: este área nos ayuda a entender el entorno social y cómo interpretarlo.
  • Habilidades de Autonomía Personal y Social. Todas aquellas habilidades que nos permiten mantener relaciones sociales óptimas con nuestro entorno.
  • Inserción Ocupacional:  El objetivo principal es la inserción profesional de las personas en el mercado de trabajo.
  • Atención a Unidades de Convivenciaen este área se muestran muchos tipos de familia (más allá de la “familia tradicional”, se analiza las características de las mismas y las dificultades educativas y sociales que pueden tener.

Como todos estos Ciclos Formativos, se completa la formación con prácticas en un centro profesional, en mi caso mi centro asociado fue ASPANIAS BURGOS , que me permitieron trabajar una temporada posteriormente en su centro del barrio burgalés de Fuentecillas y en el pueblo de Salas de los Infantes. Esa experiencia me permitió tener un contacto directo con el mundo de la discapacidad.

A mi modo de entender el mundo, considero tres áreas fundamentales para el correcto desarrollo de una zona, región, comarca, país, comunidad … como lo queráis llamar, que son: educación, sanidad y humanidades. Explicándome mejor, tener una visión crítica y personal sobre la propia persona y la sociedad, tener una buena salud que nos permita desarrollar con éxito nuestras actividades personales, familiares, sociales y profesionales y, por último, desarrollarnos como ser humano.

Entiendo los libros como elementos liberadores de la mente, pues la lectura ayuda a conocer otros puntos de vista, ya sea en forma de cuenta, novela, relato, poesía, ensayo, cómic … , acostumbrar a una persona a leer es invertir en su propia felicidad.

También me preocupan todos los asuntos sociales y globales que inciden directamente en nuestra calidad de vida como el medio ambiente, la educación, el feminismo, la violencia de género, la discapacidad, el mundo rural, la salud, la cooperación al desarrollo … y muchos temas más que darían para escribir un libro.

Para terminar, deciros que los educadores y las educadoras sociales somos, en general, personas activas con muchas inquietudes y con muchas ganas de cambiar el mundo que nos rodea, comenzando por el más cercano (nuestra familia, amigos, compañeros, pareja). Espero que, mediante este artículo, nos conozcáis un poco mejor y podáis comprender que no hay dos educadores o educadoras iguales y cada persona tiene su propia visión sobre la Educación Social.

Hasta la próxima,

Aarón Ibáñez del Río, Técnico Superior de Integración Social y Educador Social

 

Algunos enlaces:

 

 

 

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies